.
-¿Porqué ese señor vive solo? Ah, es que es Homosexual.
Desde mi infancia me quedé con la idea de que el Homosexual era una persona libre, inteligente, capaz de disfrutar la existencia sin prejuicios, digno depositario de los secretos de las chicas que le contaban de todo, recuerdo la película de aquél Galán por antonomasia, mexicano elegante, Mauricio Garcés, que se hizo pasar por homosexual y así disfrutar de los privilegios a los que se hacían acreedores.
Ya cuando era adolescente se acuñó un término que definía muy bien la posición existencial del homosexual, lo denominaron “Gay” que en el inglés clásico significa “alegre, feliz, divertido”, mejor adjetivo no se pudo encontrar.
En el bachillerato me enteré de grandes personalidades que a lo largo de la historia habían practicado la sodomía, en la época de Sócrates era una actividad normal, “la mujer era para la reproducción, pero el hombre para el placer”.
La inteligencia va de la mano del ser homosexual, como ejemplo puedo citar a un Carlos Monsiváis, Sergio Pellicer, Salvador Novo, Sabina Berman, Fernando Vallejo, entre muchos otros, recuerdo en una clase en la Universidad haber mencionado que el Intelectual que llega a las máximas representaciones cognitivas sacia su apetito sexual experimentando la bisexualidad, de hecho nacemos siendo “bisexuales” por decirlo de algún modo, hasta que alrededor de los 4 o 5 años se nos enseñan los roles pertenecientes a nuestra Cultura e idiosincrasia.
El Ser homosexual, como lo decía líneas arriba, pasó de ser una actividad de placer (época socrática) a una actividad de escarnio (Santa Inquisición), pasando por la estigmatización que le impuso la psiquiatría diagnosticando al homosexual como un perverso, y no hace poco, los regímenes totalitaristas discriminaban a los homosexuales (Mussolini, Hitler, Castro), no fue sino recientemente que la mente del ser humano ha ido aceptando al homosexual como un sujeto con una preferencia distinta al heterosexual. Es pues mi lectura una lectura de respeto hacia la diversidad.
Toda esta disquisición viene a colación por un texto que leí en la Revista Proceso del 27 de diciembre de 2009 titulado “Una derrota más” en donde aducen al encono de la Iglesia por la aprobación de que parejas de homosexuales adopten hijos.
Mi reflexión es la siguiente, la Comunidad Lésbico-Gay está cayendo en los mismos errores que incurrieron las feministas allá por la década de los sesentas, en donde incitaban a la liberación de la mujer, exigían igualdad de derechos, igualdad de oportunidades, pero ¿cuál fue el resultado? Una doble opresión, una doble explotación, se le exige en el trabajo y se le exige en el hogar, a mi mente viene un correo electrónico en donde una mujer se queja y recrimina a la primera mujer feminista, porque acabó con todos los privilegios de ser mujer.
Pasa lo mismo con el Gay, ha dejado de ser ese tipo alegre, jovial, diferente, auténtico, que no iba con la moral en turno, aquí recuerdo el aforismo de Oscar Wilde: “Los solteros deberían pagar más impuetos, no es justo que unos hombres sean más felices que otros”, tan feliz que era, su manera de ser como acto de rebelarse a lo establecido, pero qué vemos ahora, desde 2006 se crea la figura jurídica sobre “Ley de Sociedades de Convivencia” y ahora, a finales de 2009 se ha decretado la aprobación del derecho a adoptar. Tan bien que estaban así, en su mundo hedonista, sui géneris, Romántico, envidiable.
Solo una cuestión que me deja pensando, dice Don Norberto Rivera: “El matrimonio se hizo para que un hombre y una mujer formaran una familia y de allí surjan hijos sanos y felices” esta es una afirmación un tanto cuanto tendenciosa y caprichosa que en sí misma conlleva un albur: ¿Qué acaso el homosexual no surgió de esa familia? ¿O qué el homosexual es un extraterrestre? Estoy de acuerdo con Sabina Berman, cuando dice que la Iglesia debería dejar de pelearse por estos temas y hacer suya la lucha contra la Enfermedad, el Hambre y la pobreza, esos si son temas que lo lastiman a uno.



Interesante.
Sinceramente no sé si la inteligencia vaya de la mano con el ser homosexual, desconozco las pruebas de orden científico que así lo demuestren.
Coincido contigo, en la comparación que haces entre el feminismo y sus consecuencias que provocan más carga para la mujer, con los homosexuales donde, al dárseles derechos y reconocimiento social los exhiben de tal modo que se sienten presionados por un público que se forma, conscientemente o no, expectativas de conducta.
Sobre esto último recalco, los grupos sociales se forman expectativas en relación con la conducta, tanto de los miembros que pertenecen a dichos grupos como de aquellos que “aparentemente” estén fuera, por lo tanto, los grupos mayoritarios esperan de los homosexuales cierta “forma de conducta” porque han pasado del clandestinaje a lo evidente.
Me parece que los homosexuales tratan de responder a su derecho de encajar en la sociedad “simulando” instituciones y palabras que los grupos mayoritarios de heterosexuales tenían, hasta cierto punto, reglamentadas de forma casi total.
El clandestinaje, forma de ocultamento, tiende a la presión en soledad pero, cuando se evidencia conlleva a cierta forma de manipulación que se expresa en un “estar en contra” de lo establecido para hacerse aún más evidente. De ahí la doble presión que mencionas, por un lado, que la sociedad en general los acepte y, por el otro, la presión de tener su propia identidad, que antes tenían, pero reservada. Aquí es donde sale la diferencia que yo apuntaba al final de mi escrito: homosexualidad y homosexualismo, vamos a decir que el primer término designa un hecho natural sin carga de intencionalidad pero, en el segundo término, aparecen las formas sociales variadas que provocan reacciones tanto de los grupos mayoritarios como de las cualificados como minorías, en sus manifestaciones con doble presión: el que se cree “minoría” y quiere encajar con la “mayoría” y la presión de ser sí mismo.
¿Sería un ideal desaparecer las categorías denominadas “mayoría” y “minoría” y sus correspondientes expectativas normativas que tengan?
Creo que la pregunta se contesta tácitamente…
Disculpa mi descortesía.
Te mando un saludo…
Todo ha cambiado demasiado rápido y en algunos temas no necesariamente para mejor. Hasta hace muy poco el homosexual se escondía u ocultaba su condición porque como bien dices, pasó del más puro hedonismo proclamado por Sócrates, a intelectual liberal castigado, perseguido, humillado y condenado por depravado, tanto por los poderes totalitarios del estado (por cierto has olvidado mencionar a Franco…), como por la todopoderosa, hipócrita, retrograda, anacrónica y dictatorial Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana (con todo lo que tienen que callar ellos y pedir perdón…)
Actualmente, es cierto que hasta el nombre, “gay”, es sinónimo de un distintivo “fashion” y es menos despectivo que otros calificativos usados comúnmente, que cierto es, algunos eran usados en tono ofensivo y despectivo contra este colectivo, precisamente en los años más reivindicativos y de lucha por los derechos y la igualdad de este -actualmente- poderoso lobby.
Pero irónicamente ahora -como decía al principio- todo ha cambiado demasiado rápido, y hasta el más hetero sigue ciertas o bastantes pautas de comportamiento atribuidas siempre al mundo gay, además la sociedad ha cambiado y ha evolucionado creando diferentes tipos y conceptos de familia, y una de ellas, es la formada por dos miembros del mismo sexo, le guste a D. Norberto Rivera o no, tan capacitados para adoptar y criar a un niño como una pareja infértil, un famoso, una madre soltera o un padre viudo por poner sólo algunos ejemplos. Y está más que comprobado que los hijos sanos y felices no provienen únicamente de las llamadas familias tradicionales, cada día más desestructuradas por otra parte…
En fin, que aunque yo no comulgo con el exhibicionismo y ostentación caricaturesca que se hace cierto día del año del llamado orgullo gay, reconozco que es una forma de recordar al mundo que algunas cosas todavía no están “normalizadas”, y todavía quedan asuntos pendientes por los que seguir llamando la atención, y este de la adopción es uno de ellos…
Saludos!
Saludos Carlos_Roda
Muy interesante tu análisis sobre la fenomenología del ser homosexual, tienes razón, omití la Dictadura de Franco, gracias por la observación.
Coincido contigo en que el ser homosexual a estas alturas ha dado un giro radical, y ahora se ve más civilizado que otros “heteros” que la verdad se dejan llevar por sus creencias irracionales.
Saludos y Gracias por la visita.
También comparto tu pensamiento, tener responsabilidades, trae subsiguientes desdichas, pero también alegrías. El matrimonio y los hijos, son algo que a día de hoy, no interesan a algunas personas.
Pero hay gente que sí, y claro, lo que un gay busca, es la igualdad para todo. Ello conlleva que también sobrevengan responsabilidades y contratiempos, pero se supone que también alegrías por disfrutar de todos los aspectos que la libertad les otorga.
Saludos Andrés, Gracias por tu visita y los comentarios, aprovecho para felicitarte por tu Blog, todas las noches lo checo, tienes muy buenas entradas, el tuyo y el del Solitario George es mi receta antes de dormir.
Saludos Cordiales